MICRORRELATOS DEL SORTEO "MOON"

20/1/16



Como sabéis, en el sorteo de la antología moon hubo un espacio voluntario para mandarme un microrrelato y así tener puntos extras. Pues aquí os los dejo, gracias a sus autores que me han permitido publicarlos en el blog. Os dejo también sus redes sociales y blogs donde encontrarles o descubrirlos, si aún no lo habéis hecho. Espero que disfrutéis de la lectura :)


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Imagen de google


Sus manos se aferraban fuertemente a la estrella que Darion le entregó aquella noche. Seguía sin saber porque él tuvo que partir de su lado para luchar en aquella estúpida guerra entre su planeta y aquel que ni siquiera conocía. Su corazón se desgarraba cada noche al mirar aquel cielo rojizo con la sensación de que no volvería a verle más. Aquella estrella cada noche brillaba un poco menos y ella misma sabía porque era. Darion antes de partir le dijo unas palabra que noche tras noche sonaban en su cabeza:

-Esta estrella te guiará un día hasta mi corazón. Mientras brille sabrás que sigo vivo y que lucharé por volver a tu lado.
Aquella noche entre lágrimas descubrió que la estrella ya no brillaba. Se durmió entre aquellas lágrimas amargas, sabiendo que la vida de su único amor, se había apagado y la de ella, estaba a punto de hacer lo mismo. Nada será lo mismo sin él. Una lucha por un planeta que acabó con la vida de Darion y con la suya propia. No comprendía cómo después de tantos millones de años, lo que quedaba de la raza humana, seguía siendo tan idiota de luchar por querer más, por ansiar más.
Le escocían los ojos de aquellas amargas lágrimas pero al fondo de aquel lago en el que se encontraba comenzó a ver una pequeña luz parpadeante. Se secó las lágrimas y se levantó con las piernas temblorosas. Una pequeña luz, que se hacía más grande al acercarse a ella. Su corazón se paralizó y de su mano cayó aquella estrella inerte y sin luz que guardaba.
-He vuelto Seinda. He vuelto a tu lado con una luz que jamás se apagará. Ha sido tu corazón el que me ha guiado de vuelta a casa.
No podía creer lo que sus ojos veían pero cuando Darion la tomó entre sus brazos para besarla, supo que era realidad y de ellos dos salió una luz tan potente, que se pudo ver por toda la eternidad en todo el universo.

Autora: Marta Lobo

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Imagen de Google
Las aves migraban en busca de alimento y un clima asequible. Ella emigraba en busca de calidez en su corazón. Lo que no sabía es que cuanto más lejos estuviese, más cerca lo querría a él. Era paradójico que quien más la había odiado es a quien ella más quería. No paraba de sudar con tantos pensamientos rondándole la cabeza. Lo que sí había dejado atrás eran los viejos recuerdos. Ya era tarde y las añoranzas le invadían.  Ella había ido en busca del verano sin saber que echaría tanto de menos el invierno.  

Autor: Sergio Fajardo


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Ángeles de la Tierra


Leo, era un niño ángel que vivía solo en el Cielo Celestial, hacía tiempo que todos los ángeles habían ido bajando a la Tierra para quedarse, pero él tenía miedo a bajar allí, así que había decidido quedarse en el Cielo a la espera de que los demás ángeles se cansaran y volvieran a subir.

Habían pasado mucho tiempo desde entonces, en el Cielo no se crecía, para ello había que bajar a la Tierra, y poder aprender cosas de la vida. Un día vio una cometa que volaba directamente hacía la entrada de su casa, así que salió volando hacia allí para cogerla, pero al tirar de ella una fuerza extraña tiró de él y comenzó la caída libre hacía la Tierra.

Dos días después se despertó, cuando quiso levantarse se encontró en una cabaña oscura tapado entre mantas, le dolía el cuerpo. Cuando se levantó comprobó que sus bellas alas blancas habían desaparecido, su estado de ánimo bajó hasta comenzar a llorar.

Alma, se acercó corriendo a ver que le pasaba al niño caído, cuando entró se lo encontró tumbado en el suelo gimoteando y  murmurando “alas”, ella se acercó y le acunó.

¾ Tranquilo pequeño ángel, te volverán a crecer, cuando seas adulto. ¾  Le murmuró en su lenguaje.

El pequeño niño dejó de llorar y fue cuando al levantar la cabeza se enamoró, ella era su alma gemela, la que decían los libros que leía.
¾ ¿Dónde estoy? ¾  Preguntó murmurando.
¾ En la Tierra, pero no te preocupes yo te cuidaré, soy Alma. Te he esperado mucho tiempo, mi pequeño Leo. ¾  Dijo ella sonriendo.

Años después formaron una familia, ella era hija de un ángel que decidió bajar a la Tierra a vivir, estuvo tiempo esperando a que por fin Leo se decidiese a bajar. Ambos tuvieron dos hijos, una niña y un niño, a los cuales subieron al Cielo Celestial, para que conocieran a otros niños como ellos. Así se formó el grupo de los Ángeles Custodios, hombres y mujeres que velarían por lo que sucedería en la Tierra tiempo después…

(Registro SafeCreative: 1511235848002)


Autora: Ester Fernández

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Siempre ocurre… a la misma hora, todos los días, todos los meses… en cuatro años que llevo viviendo en esta ciudad. A lo primero no le preste la atención, iba con unas amigas y ni me fijé,  otras leyendo… pero el día en que me di cuenta, primero fue sorpresa, luego terror… huí despavorida…la policía, mi familia no me creyó, me decían: Deja esas novelas a un lado Marie….Luego lo consideré como algo normal esa cercanía…apareció la amistad, y más tarde el amor a ese ser de ojos rojos, hoy estará ahí esperándome.
Autora: Marili Acosta

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El vídeo juego de las navidades pasadas.

Navidad. Esa extraña época cuando la ciudad se inunda de luces, los escaparates de las tiendas se abarrotan de adornos navideños y las calles se tiñen de blanco.

Mi nombre es Kevin y odio profundamente estas fechas. No sé bien desde cuándo comenzó este sentimiento o si alguna vez habré sentido simpatía por la navidad, aunque sí es verdad que a veces me llegan algunos flashbacks de tiempos pasados en los que parecía feliz en estos días, aunque también puede ser por cierta sugestión mental de ver todos esos miles de anuncios navideños, todas esas películas que no paran de poner en la televisión desde hace un mes y los miles de intentos de algunos amigos por hacerme cambiar de opinión respecto a estas fiestas. ¡Qué empeño tiene la gente por hacer que todo el mundo comparta el dichoso espíritu navideño!

Y... ¿Por qué? ¿Para qué? Me pregunto yo. ¿Qué tienen de bueno estas fechas?  Todo el mundo comparte su tiempo al lado de sus seres queridos durante una semana y el resto del año casi se olvidan de que siquiera existen. Y sin contar la de campañas solidarias que salen nuevas durante las navidades ¿y el resto del año? ¿Quién se acuerda de los necesitados durante el año?

Navidad. Una época de compartir, felicidad y amor. ¡Ja! En mi opinión la navidad solo es una temporada en que las tiendas se nutren de la ingenuidad de estas personas llenas del famoso espíritu navideño para vender lo que no venden durante el año. Una época llena de falsedad, donde todos parecen de pronto amarse profundamente cuando el resto del año casi ni se hablan. Una época que tan solo hace que, a las personas que no tenemos con quien compartir nuestro tiempo, solo nos recuerde nuestra desgracia de perder a los que más amábamos.

Conmigo este año no cuentan.

Este 24 de diciembre, me encuentro sentado en mi sillón favorito, con una exquisita y poco saludable cena, consistente de una bolsa de papas fritas, un menú extra grande del Burger de la esquina, ese que sirve a domicilio y lo mejor de todo el último vídeo juego que vi en una extraña tienda en el centro y que me he auto regalado, y no porque sea navidad, sino porque simplemente me ha dado la gana. ¡Ja, grandes almacenes! ¡Yo compro porque realmente así lo deseo no porque unas estúpidas reglas navideñas o vosotros me lo digáis con vuestras estúpidas “ofertas de reyes magos”!

[Varias horas después, Kevin había terminado de cenar, solo en su casa, como cualquier otra noche. La pequeña mesa auxiliar junto al sofá todavía contenían los restos de la cena, algunas voces lejanas, cantando villancicos, se escuchaban al otro lado del cristal de la ventana, por la cual también se filtraban algunas de las luces decorativas de la calle y las cuales eran, junto a la leve luz que desprendía el televisor, lo único que alumbraba la vivienda a esas horas. El chico se encontraba recostado en el sillón, frente a la televisión, con un casco virtual cubriéndole la cabeza y por el que veía la pantalla de aquel extraño vídeo juego del que nunca antes había escuchado hablar y que había encontrado en una de las tiendas del centro escondida entre un par de callejones de la ciudad, cuando había pasado por casualidad aquel día que habiéndose desorientado se había confundido de camino a casa después de clase. Cuando de pronto…]

De pronto todo había cambiado. ¿Dónde estaba mi sillón? ¿La tele... ¡Un momento! Miro a mi alrededor sin comprender nada, todo el lugar me resultaba extrañamente familiar, pero… ¿de qué? Cuando de pronto se me encendió una especie de bombillita en la mente… ¡Claro! ¡El vídeo juego! Todo aquel paisaje que estaba ante mis ojos, hacía tan solo unos minutos era el que estaba viendo a través de la pantalla del casco virtual, pero… ¿aquello significaba que estaba dentro de aquel juego? Suelto una risotada ante aquel pensamiento “No seas imbécil Kevin” Me reprendí a mí mismo. “Lo más seguro es que te hayas quedado dormido y estés soñando”

Pero no. Para mí, no sé muy bien cómo definirlo… ¿Desgracia? ¿Buena suerte? En fin… tanto para bien o para mal, todavía no era del todo consciente de como aquella extraña experiencia cambiaría mi vida y mi forma de pensar.

Comencé a caminar por aquel paisaje medio oscuro, el cual simulaba la oscuridad de la noche en una ciudad abandonada en la que según el juego te podías encontrar de pronto con algún zombie de frente. Aunque no fue precisamente un zombie con lo que me encontré, sino que fue aquel niño tan familiar que de repente viró la esquina, de camino a una juguetería, la cual estaba seguro que instantes antes no se encontraba ahí. quien captó totalmente mi atención.

—¡Kev! —escucho la voz de un hombre, la cual, al igual que el niño, me resultaba tan familiar, además… ¿Kev? Así era como mi padre solía llamarme… Y de repente, lo veo. Virar la esquina por la que mi yo niño había girado instantes antes. Allí estaba. Lo estaba viendo de nuevo después de aquel accidente que había tenido junto a mi madre cuando yo apenas contaba con seis años de edad, justo tres meses después de aquella escena que, por alguna extraña broma del destino, ahora estaba pasando frente a mis ojos.

Poco a poco comienzo a salir del shock que aquella escena había provocado en mí, cuando pienso que si ahí mismo, dentro de aquella juguetería, se encuentra mi padre junto con mi yo de seis años de edad, mi madre tendría que aparecer en cualquier momento. Fue ahí cuando me di cuenta de lo que la había extrañado, cuando sentí el olor de su fragancia que tantas noches había olido cuando se había acercado a darme un beso de buenas noches, cuando al dejarme en la puerta del colegio, había sentido sus brazos rodeándome para consolar aquel llanto que comenzaba, pues no quería que me dejara allí,… Tantos recuerdos juntos estaban pasando por mi mente en aquel momento, abstrayéndome del tiempo y el espacio, imaginando que revivía todos esos momentos y que de verdad estaba volviendo a sentir aquellos abrazos, aquellos besos, aquel perfume que después de tantos años todavía no olvidaba,… que cuando vi a aquella silueta de mujer entre las sombras de la noche, como en estado inconsciente, sin ser exactamente dueño de mí mismo ni de mis actos, corrí hacía ella, aunque para ella parecía no existir, pues la que yo había creído mi madre, pasó por mi lado sin siquiera percatarse de mi presencia.. Y, para mi sorpresa, tampoco era mi madre, pero… ¿quién era entonces aquella mujer que ahora se juntaba con mi padre y con mi yo enano?

Y como si esa bombilla en mi mente se prendiera de nuevo, volví a recordar algo, al mismo tiempo que la escena de la juguetería se desvanecía dando lugar a otra muy distinta y un par de años más adelante en el tiempo.

Habían pasado aproximadamente un año y cuatro meses desde que aquel conductor ebrio me había arrebatado a mis padres de un solo plumazo aquella noche de febrero, y yo me encontraba en casa de mis tíos, que eran la única familia que me quedaba y los que se tuvieron que hacer cargo de mí hasta que supuestamente cumpliera la mayoría de edad. Pero en aquella escena, reviviría ni más ni menos, que mi huida de aquella vivienda. Cuando mi tío me volviera a golpear, como tantas veces había hecho desde que me había mudado con ellos. Dando fin a aquel maltrato de una vez por todas.

Por eso no había reconocido a mi tía en la escena anterior. Porque desde aquella noche en la que me fui de su casa, huyendo del maltrato de mi tío, para mi suerte, pese a que no tuve la mejor infancia ni adolescencia que podía haber tenido, no la había vuelto a ver.

De pronto, mi visión se difumina, tornándose todo mi alrededor de un profundo negro, dándome la sensación de que fuera a caer al vacío… Y en el último instante…

Mis ojos se abren y vuelvo a estar en mi salón, sentado en mi sillón y frente a la televisión. Algo desorientado y confuso por lo que acaba de vivir... ¿o debo decir, soñar? Pero la sensación que sentía en aquellos momentos, no era de que, lo que fuera que hubiera pasado hacía unos momentos, fuera un sueño. Sino más bien parecía demasiado real. Tanto que me levanto hacía uno de los cajones del mueble de salón, buscando una pequeña agenda donde mi madre siempre apuntaba todos los teléfonos. Encuentro el que buscaba y marco el teléfono en mi móvil. Al tercer tono se escucha una voz femenina. Pero no suena tal y como la recordaba. Si no más cansada, sin aquella alegría en su tono que recién había visto en aquella experiencia a mi pasado.

Mi tío. Aquel ser del que hacía años había huido por su maltrato, ahora ya no estaba más. Había fallecido hacía un par de meses. Dejando a mi tía en una soledad como la mía, pues no habían tenido hijos propios.
Y así fue como, juntándonos ambos, dejamos la soledad atrás y juntos volvimos a recuperar el espíritu navideño que habíamos perdido durante nuestro camino por separado.

Autora: María Coll


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Espero no haberme olvidado ninguno. Si es así, decidme por favor y hago otra entrada. 

Muchas gracias chicos por participar e invertir una parte de vuestro tiempo en escribir un relato. Me han encantado todos :) ¡Sois geniales!

*Y aunque creo que se sobreentiende queda totalmente prohibida la reproducción parcial o total de los escritos sin autorización de los autores. Para ello tenéis sus blogs y redes sociales donde poder localizarlos.









18 comentarios:

  1. Que cosa de verdad. Yo que siempre digo que no me atrevo con este tipo de relatos y me lancé en tu blog Sara. Me alegro mucho que haya visto la luz. Pero seguramente se quedará aquí. Muaksssssssssss

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  2. Woo muy buenos! Gracias por compartirlos <3

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  3. Hola Sara!!
    Pues gracias por ponerlos, hay algunos que están muy bien ^^
    Felicidades a l@s autores/as!!
    Besos!! <33

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  4. Hola Sara!!!
    Qué buena entrada :D
    Hay algunos que me gustan un montón como el de los ángeles :3
    Nos leemos, besos ^^

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  5. Hola!
    Awww me han encantado, de verdad que talento.
    Soy muy diferentes entre sí pero cada uno tiene su toque especial.
    Besos

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  6. Hola! No sabría con cual quedarme, me han encantado todos. Muchas gracias por publicarlos, porque todos son geniales :)
    Besos!

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  7. Muchas gracias por poner nuestros relatos. Son geniales y diferentes todos. Me alegra salir en tu blog, un besazo enorme.

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  8. Uffff veo,lei, el de mis compañeras y wowwwwww....sin embargo te doy las gracias y me alegro de haberlo escrito :)

    Gracias Sara!!!!

    Besitossss

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  9. JOJO!! que onda!

    woooooow que buenisimas son!! O.O que pena que sean cortas pero me gustan

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  10. M egusto el primero, los otros tambien son buenos. Te mando un beso

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  11. Hola, guapi!!
    Que guay, me han gustado muchos de ellos.
    Un saludazo Lou G de Gocce di Essenza BLOG ( CDC )

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  12. ¡Hola Sara!
    Ya tenía yo ganas de ver los relatos, sobre todo los de nuestras veteranas ^^
    Me han gustado mucho todos :)
    Besitos ♥
    -Freyja

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  13. Me han gustado mucho!!
    Nos leemos, besos :)

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  14. Hola! Son muy buenos y hasta Marta estáaaa! Yo con relatos no me atrevo, pero debería guapis verdad? Es un buen y difícil ejercicio, aunque los demás no lo crean, porque es decir mucho en pocas palabras. Me encanta.
    Besos!!

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  15. ¡Hola! Me ha encantado la entrada, soy nueva en blogger, así que me encantaría que te pasases por mi blog literario para ver qué te parece y si te gusta, quédate porfa. http://tintasobrepapelmojado.blogspot.com.es/

    Un beso y muchísimas gracias.

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  16. Hola princesa, me ha encantado, además todos y cada uno de los relatos son esplendidos. Gracias por compartirlos. (Por cierto, me he quedado estancada con nuestro angelito)
    Miles de besos

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  17. Ooooh, ¡¡cuanto arte!! :D :D
    Luego me los leeré más detenidamente pero, ¡¡vaya descubrimientos!! :O
    Y que bien que des oportunidades así ^^
    ¡Un besote preciosa!

    A.Turquoise - CDC

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