Enmascarada: amores y venganzas (X)

28/2/15

Valeria dio las gracias de que Sandro se hubiese marchado. Así que pudo desayunar tranquila. Cuando terminó, se apresuró a salir del palacio e ir a casa de Bianca. Sabía que aquel incidente no podría contárselo a su padre, pues pensaría que se trataría de una calumnia en contra del joven para evitar el matrimonio con él. La relación con su padre se había vuelto muy fría desde aquella noche en la que anunció un casamiento no consentido. La joven salió de la vivienda y cruzó los jardines hasta salir de la propiedad.

 Comenzó a caminar por el camino que llevaba hasta la mansión de Bianca cuando escuchó su nombre a sus espaldas. Reconoció la voz al instante y un latigazo recorrió su espina dorsal. Se giró y allí estaba él.

-       Enzo, ¿qué haces aquí? – las marcas de la cara se iban suavizando y aclarando, aunque aún persistían en su piel.
-       Quería comprobar que estabas bien. – Contestó con una mirada profunda.
-       No deberías estar aquí… Si Sandro te viese… - dijo mientras miraba a todos lados.
-       No le tengo miedo, Valeria.
-       ¿Por qué te hizo eso? Sigo sin entenderlo.
-       Parece que tu prometido cuida demasiado de sus posesiones. – Tras esas palabras la joven sintió un vacío en su pecho.
-       Yo… yo no… - dijo, con los ojos llenos de lágrimas – lo siento, debería irme – se dio la vuelta y comenzó a andar, pero Lorenzo la siguió hasta alcanzarla y suavemente cogió su mano. La hizo volverse hacia él y pudo ver que lágrimas caían por sus mejillas. Las recogió con el pulgar y acarició su mejilla izquierda con infinita ternura. Acto seguido llevó su mano hacia su nuca y la colocó el rostro en su pecho. La rodeó con su abrazo mientras acariciaba la zona que había lastimado Sandro horas atrás. Valeria cerró los ojos, pero no fue capaz de corresponder a ese contacto. Simplemente se dejó hacer. Las lágrimas se disiparon y un sentimiento de paz la embriagó. Fue Enzo quien se separó de ella primero mirándole directamente a los ojos y con una sonrisa ladeada.

-       No quiero que te pase nada… - pensó Valeria en alto. La sonrisa del chico se amplió.
-       No me va a pasar nada, Valeria. ¿A dónde ibas sola? – dijo, cambiando de tema.
-       A casa de Bianca…
-       Te acompaño entonces.

Caminaron a la vez que hablaban de mil cosas. Valeria se sentía súper a gusto y quiso alargar ese momento, andando cada vez más despacio. Pero llegaron a su destino. Bianca estaba charlando junto con una de sus doncellas por los jardines de su palacio. Ambas les vieron llegar al mismo tiempo.

-       Bueno, ya estás aquí – dijo Enzo.
-       Gracias por acompañarme, has sido muy amable – contestó ella, mirando al suelo. Pensaba que si sus ojos se volvían encontrar con esa mirada no podría alejarse de él de nuevo.
Bianca se acercó a ellos, sorprendida, pero con un singular brillo pícaro en los ojos.
-       ¿Hoy vienes con escolta? – rió, pero ninguno siguió con su broma. – Aunque sí la necesitas por lo que me ha contado Natael…
-       ¿Ha estado aquí? –preguntó Valeria.
-       Sí, vino y me lo contó todo. Iba a ir a buscarte ahora mismo. Te quedarás a dormir aquí esta noche.
-       ¿Qué ha pasado? – preguntó el chico. Ellas se miraron pero no respondieron nada. – Valeria… ¿qué ha pasado? – insistió.
-       No es nada…
-       Valeria… - la presionó su amiga. Pero al no encontrar respuesta se aventuró a contárselo – Esta mañana Sandro se ha presentado en la habitación de Valeria y la ha prohibido verte. – Por la mirada fulminante de su amiga supuso que le haría falta algo más que una sonrisa para tener su perdón.
-       ¿Te ha hecho daño? – preguntó furioso Enzo.
-       No… - Valeria sabía que mentir no era una de sus habilidades…
-       Maldito sea… - dijo Enzo. - ¿Por qué no me lo has dicho antes? – la reprochó.
-       Porque no tiene importancia…
-       Claro que la tiene, ¿qué clase de hombre necesita intimidar a una dama para conseguir sus propósitos?
-       La clase de hombre con el que me voy a casar… - dijo ella, con lágrimas de nuevo en sus ojos.
-       De acuerdo, cuéntame qué te ha dicho exactamente.
-       No quiero que te pase nada, y menos por mi culpa – dijo la chica, con un hilo de voz. Enzo entendió aquello como una despedida.
-       ¿Lo deseas de verdad? – preguntó.
-       Por favor… - susurró ella.
-       Contéstame – insistió. – Valeria, no le tengo miedo.
-       Estoy comprometida con él.
-       Lo sé, pero no le quieres – y escrutó su semblante.
-       Aún no – dijo Valeria, con el ceño fruncido. Sabía que tenía que alejarse de él. No solo por el miedo a que le pasara algo, sino porque no sabía hasta qué punto podría llegar a necesitarle si seguían viéndose. Y pudo ver en sus ojos el dolor ante aquella negativa.
-       En ese caso tendré que hacerme a un lado. Pero, podríamos intentar ser amigos, ¿no? – ella no respondió, pero su mirada desesperada lo dijo todo. – Volveré a verte – dijo, y no fue una pregunta, sino una afirmación rotunda.
Tras estas palabras Enzo se despidió de las señoritas y comenzó a caminar dirección a la ciudad.

Valeria sintió un vacío enorme en el pecho con cada paso firme de Lorenzo. Cuando su figura desapareció, Bianca y Valeria entraron en el palacio... Sin haberse percatado de que unos ojos les habían estado observando...








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7 comentarios:

  1. Ayyy mi Enzo... A saber qué estará tramando contra Sandro... :P ¡Espero impaciente en de la semana que viene! ^^ ¡Un besote!

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    1. jajaja Habrá que esperar a ver qué pasa con estos chicos xD Un besazo guapísima!!! Muchísimas gracias ^^

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  2. Hola, también participo de la iniciativa "Asociación Blogger", ya te sigo!

    Te comparto mi blog: http://camillamora.blogspot.com.ar/

    Nos leemos, besos ;)

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  3. Hola corazón, me gusta tu enmascarada, me la leí pero sin leerme el resto, mátame. jajajaj. Ahora no puedo estar 100% pero sigo por aquí, a ver cuando lo acabes y te leo completa.
    Besitoss

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  4. Me he puesto al día.
    Pero valla que triangulo amoroso me tienes aquí montado!!!
    Estoy deseando de más y a ver en que desemboca todo estoooo.

    Me siento la abogada del diablo, porque todos adoran a Enzo y yo soy más de Sandro jajajaja

    Todavía espero que Enzo haga algo malo y se descubra que Sandro era bueno... solo que un bruto que no sabe expresar sus sentimientos, ni actuar de otra forma. Paranoias mías...

    Me ha gustado mucho la conversación de estos dos... hay pasión!!
    Quiero maaas.

    Un besazo!
    Nos leemos

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    Respuestas
    1. Guapaaa!!! Muchas gracias por el comentario :D
      jajaja me gusta que haya diferentes opiniones y preferencias por los personajes ^^
      No quiero adelantar nada jaja tan solo que cada personaje tiene su "lado oscuro" pero no son malos ninguno de los dos. Lo veremos próximamente ^^
      Un besazo guapa! Siempre es un placer leer tus pensamientos sobre la historia :D

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