Enmascarada: amores y venganzas (V)

23/1/15

Esa noche Valeria volvió a tener pesadillas. Los sueños se teñían de gris y verde. Los dos colores se cernían en luchas incesantes. Parecían tormentas en las que chocaban rayos de esos colores.

Al despertar, sintió frío y observó la puerta de su habitación abierta. Juraría haberla cerrado… se levantó y corrió descalza a cerrarla. Se preparó para bajar a desayunar. Había despertado tarde y a medida que bajaba las escaleras, podía oír el sonido de las tazas y las cucharas en el comedor.

Al entrar, se sorprendió con la escena que la esperaba. Sus padres desayunando con Sandro Lo Greco. Le miró con asombro y segundos después se percataron de su presencia.

-       ¡Buenos días cariño! – saludó su madre.
-       Buenos… días… - dijo Valeria.
-       No te quedes ahí quieta, hija, siéntate con nosotros. Hoy tenemos un invitado especial – anunció su padre, animado.
-       Ya veo…
-       Nos quedamos hasta tan tarde hablando de negocios que le tuve que invitar a quedarse a dormir aquí – gritó su padre, riendo y dándole una palmada en el hombro a Sandro.

Valeria tomó asiento al lado de su madre. ¿Desde cuándo sus padres se llevaban tan bien con Sandro?

-       Buenos días, Valeria – dijo el joven. Ella le miró. No la gustaba cómo la miraba en absoluto…
-       Hija, ¿has pasado mala noche? Tienes mala cara… - se preocupó Francesco.
-       No, papá. Solo estoy algo cansada. ¿Dónde está Natael? – preguntó, interesándose por el paradero de su hermano, quien sería un gran apoyo para ella en esos momentos…
-       Salió temprano. Tenía asuntos que requieren su atención. La boda se aproxima… - contestó su madre, mientras removía su café.
-       A propósito… Deberías ir acompañada al evento… - propuso su padre. Sandro la miró con curiosidad.
-       Iré con Bianca. Siempre vamos juntas – contestó Valeria.
-       No creo que sea apropiado asistir a la boda de tu hermano sola Valeria…

La conversación cada vez pintaba peor… Valeria quiso cambiar de tema aunque no lo consiguió…

-       Tengo que llamar a Bianca y preguntarle si llegó bien anoche… – anunció levantándose de la mesa, nerviosa.
-       Valeria, la llamarás cuando terminemos de desayunar – dijo su padre, con tono severo. Valeria no tuvo otra opción que obedecer y volvió a sentarse. Una doncella la sirvió el desayuno y comenzó a comer. Todos estaban en silencio, hasta que Francesco retomó la conversación – A Sandro le gustaría acompañarte el día del evento.
Valeria se atragantó tras escuchar esas palabras. Sandro la miraba, esperando una respuesta, al igual que sus padres. “Lo sabía”, pensó Valeria.
-       Me gustaría mucho ser tu pareja en la boda. Bianca nos podrá acompañar si así lo deseas – garantizó Sandro.

No sabía qué responder. ¿A qué se debía esa encerrona?

-       Eh… Pues… - Valeria miró a su madre reclamando auxilio, sin embargo, Alessandra parecía entusiasmada con la noticia.
-       Seguro que lo pasaréis muy bien – concluyó su padre, sin dejarla responder.

Valeria no pudo articular palabra durante el desayuno. Sus padres hablaban frenéticos de algunos preparativos del evento y Sandro participaba de vez en cuando. Aún sin mirarla, Valeria sabía que estaba pendiente de ella. De cada movimiento.
Cuando terminaron, Valeria se despidió, cortés, y corrió hacia su habitación. Después, bajó al jardín a leer un libro. Bianca llegó antes de comer. Ambas amigas se dieron un fuerte abrazo al verse.

-       ¿Qué te pasó? Me lo tienes que contar todo. He oído que un chico te acompañó a casa… - preguntó curiosa Bianca.
-       Si, así es.
-       ¿De quién se trata? ¿Algún joven extranjero aristócrata?
-       No, un chico de la ciudad – respondió Valeria. Bianca puso los ojos como platos.
-       ¿En serio?
-       Sí.
-       No será un apuesto joven tras una máscara negra…
-       ¿Cómo lo sabes? – preguntó Valeria, asombrada.
-       Ayer me fijé durante la fiesta. No te quitaba ojo. Estaba junto a otros dos chicos en la plaza de san Marcos.

Valeria comenzó a ponerse colorada… en ese momento, llegó su hermano.

-       ¡Señoritas! ¡Buen día! – saludó.
-       Buenas tardes querrás decir, Natael – respondió Bianca, animada.
-       Lo que desees – sonrió. Siempre se habían llevado muy bien. Quizás porque Bianca había pasado la mitad de su vida en aquel palacio. – Valeria, no me habías dicho que irás con Sandro Lo Greco a mi boda…

Bianca volvió a sorprenderse y miró a Valeria pidiendo explicaciones en silencio.

-       No creas que era un secreto… yo me he enterado esta mañana… - respondió la joven, irritada.
-       Ja, ja, ja. – rió Natael – Menuda encerrona. La verdad es que ayer escuché a Sandro pedírselo a papá. Parece muy interesado en conocerte
-       No creerás en serio que el sentimiento es correspondido, Natael
-       Es apuesto, inteligente, culto…
-       Y un completo antiguo – añadió Bianca.
-       Bueno, sí… también… - rió Natael.
-       No me hace gracia… - dijo Valeria, molesta.
-       Me gustará ver cómo te las ingenias para deshacerte de él… - contestó su hermano, que seguía riendo. Valeria le fulminó con la mirada.
-       Y a mí me gustará ver cómo llegas vivo a tu propia boda… - amenazó.
-       De acuerdo. Ha tenido su gracia. Pero ya está. ¿Qué piensas hacer? –preguntó su hermano.
-       No lo sé…
-       Ya se nos ocurrirá algo. Tenemos los carnavales para pensar – añadió Bianca.
-       Eso espero – dijo Natael – porque no tiene buena pinta…

Los días siguientes acontecieron rápido. El carnaval estaba llegando a su fin. Sandro había pasado bastante tiempo en el palacio. Sus padres insistían en que se fuesen conociendo, aunque Valeria siempre encontraba alguna salida. Bianca y Natael intentaron mantener a Valeria entretenida, para que evitase pensar en ello. Todo el mundo conocía la personalidad de Sandro. Era un joven muy serio y misterioso que evitaba el contacto social. Aquel cambio de actitud había levantado la curiosidad de muchos nobles…

Por otro lado, Valeria no había vuelto a ver a Enzo… quien no abandonaba su cabeza… ni sus sueños…





Para leer el capítulo anterior Click AQUÍ
Para leer el capítulo siguiente Click AQUÍ
Para leer el primer capítulo Click AQUÍ 


Image and video hosting by TinyPic

9 comentarios:

  1. Ay este Sando... ¡¡no me gusta ni un pelo!!
    ¡¡Queremos leer a Enzo!! :D
    A seguir así, guapa, ¡que nos tienes en ascuas! jajaja :P
    ¡Un besote preciosa!

    A.Turquoise

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jaja La semana que viene ya sale a la acción ;P
      Un besazooooo!!! :)

      Eliminar
  2. ¡Hola guapa!
    Tienes enganchadas a las lunáticas a la historia eee. A mí me gustaría saber más sobre Natael (tengo debilidad por los hermanos de las protagonistas) y me encanta que pongas fotitos que nos hacen meternos más en la historia :)
    Sigue así ^^
    Besos ♥
    -Freyja

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jaja me alegro muchísimo guapísimas ^^
      Intentaré contar algo más sobre Natael ^^
      Muchas gracias chicas! :)
      Un besazo!!! (L)

      Eliminar
  3. Un pequeño fallo, los laismos nenaaa!!! Tengo que llamar a Bianca y preguntarla... Noo... Tengo que llamar a Bianca y preguntarle. Jajaja por lo demás perfecto!! Besos guapa

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mariiii lo sé jajaja mira que lo intento eh? pero siempre se me escapa alguno :(
      La guerra vallisoletana jaja
      Ahora lo corrijo. Muchas gracias guapaaaa!!! ^^
      Un besazooooo

      Eliminar
  4. Está interesante... a ver, a ver! Estoy expectante.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias por seguir la historia guapa ^^
      Mañana subiré otro capítulo ^^
      Un besazoooo :)

      Eliminar
  5. Yo veo un triangulo amoroso en cero coma... Todavía no se si me quedaría con el bueno de Enzo... O el misterioso Sandro.

    A ver, a ver...

    ResponderEliminar

¡Anímate a comentar! Tu opinión es importante para mí. Te responderé encantada y te devolveré el comentario :)

¡Un beso!